Salir solo por Zaragoza sin que resulte raro
Ir solo a tomar algo, al cine o de vermut no tiene nada de extraño. Dónde funciona mejor en Zaragoza y cómo quitarle el corte.
Mucha gente se queda en casa no porque no le apetezca salir, sino porque no tiene con quién y le da corte ir sola. Es una de esas barreras que parecen enormes y se caen a la primera.
Nadie te está mirando
Empecemos por lo importante: a nadie le llama la atención que estés solo. En una barra del Tubo un domingo, en un cine un martes o paseando por la ribera, la gente está a lo suyo. Esa sensación de que todos se fijan es real por dentro y falsa por fuera.
Y en las pocas ocasiones en que alguien se fija, no piensa "qué raro": como mucho piensa "ha quedado con alguien".
Dónde funciona mejor en Zaragoza
Las barras. En una mesa se nota más; en la barra, nada. Zaragoza tiene cultura de barra y de tapa, y ahí el que está solo es uno más. El Tubo, el Casco y las zonas de tapas de cada barrio.
El vermut de mediodía. Probablemente lo más fácil para empezar: es de día, dura poco, hay ruido y ambiente, y todo el mundo está de paso.
Los paseos. La ribera del Ebro, el Parque Grande, el Casco Histórico. Andar solo es lo más normal del mundo y nadie se plantea nada.
Cine, museos y exposiciones. Los planes de mirar en silencio son perfectos para ir solo: no hay conversación que sostener y encima disfrutas más a tu ritmo.
Conciertos pequeños. En un local con música nadie se fija en quién ha venido con quién, y el ambiente hace fácil acabar hablando con alguien.
Dónde cuesta más
Sé realista con lo que te va a costar: una cena en un restaurante un sábado por la noche es el escenario más incómodo para ir solo, y una discoteca, directamente, no suele funcionar. No empieces por ahí. Empieza de día y en sitios de paso.
Trucos para las primeras veces
Ve con un motivo. No es lo mismo "voy a un bar solo" que "voy a tomar el vermut y leer un rato". Tener una excusa, aunque sea para ti mismo, quita casi todo el corte.
Elige horas con gente pero sin agobio. El mediodía y la primera hora de la tarde son mucho más cómodos que las once de la noche.
Repite sitio. La segunda vez ya no es un sitio desconocido, y a la cuarta te reconocen. Esa es, de hecho, la forma más lenta y más segura de acabar conociendo gente.
Deja el móvil un rato. Mirar la pantalla todo el tiempo es lo que te aísla de verdad. Si levantas la cabeza, pasan más cosas.
De salir solo a no estar solo
Salir solo es una habilidad muy útil: te da libertad, deja de depender de la agenda de los demás y hace la ciudad más tuya. Pero seamos honestos: la mayoría no quiere salir solo siempre, quiere tener con quién salir.
Las dos cosas se construyen a la vez. Cuanto más sales, más caras te suenan; y cuanta más gente conoces, menos veces te toca ir solo.
Si quieres acelerar la segunda parte, en Vinka puedes hablar con gente de Zaragoza antes de quedar con nadie. Lo de dar el paso en persona sigue siendo tuyo, pero es bastante más fácil cuando ya habéis hablado.
