Qué escribir en un primer mensaje (y qué no)
El primer mensaje decide si hay conversación o silencio. Qué funciona, qué no, y por qué el 'hola, ¿qué tal?' casi nunca recibe respuesta.
Escribir el primer mensaje es la parte que más pereza da y la que más determina lo que pasa después. La buena noticia es que no hace falta ser ingenioso: hace falta ser fácil de contestar.
Por qué "hola, ¿qué tal?" no funciona
No es que sea maleducado. Es que no da nada a lo que agarrarse. Quien lo recibe tiene que inventarse la conversación entera, y eso es trabajo. Si esa persona recibe varios mensajes parecidos, contestará al que le ponga las cosas fáciles.
Lo mismo pasa con "guapa", "hey" o cualquier variante. No ofenden: simplemente no dan conversación.
La regla básica: dales algo que responder
Un buen primer mensaje tiene una cosa concreta y una pregunta abierta. Nada más.
Lo concreto sale de su perfil: una afición, una frase de su presentación, el barrio, lo que ha puesto que busca. Demuestra que has leído, que ya es más de lo que hace la mayoría.
- "Veo que también sales a andar por el Ebro. ¿Vas por la mañana o por la tarde? Yo llevo un mes intentando cogerlo como rutina."
- "Me ha hecho gracia lo que pones de que odias los planes improvisados, somos dos. ¿Qué tal llevas los domingos?"
- "También me mudé aquí hace poco. ¿Qué tal lo llevas? Yo sigo perdiéndome en el Casco."
Fíjate en que ninguno es brillante. Solo son fáciles de contestar.
Cinco errores que cuestan la respuesta
Escribir una parrafada. Un mensaje de diez líneas agobia y parece que te lo juegas todo a esa carta. Dos o tres frases bastan.
Preguntar cosas de cuestionario. "¿Edad? ¿A qué te dedicas?" convierte la charla en una entrevista. Eso sale solo más adelante.
Comentar solo el físico. Aunque sea un cumplido, deja claro que no has mirado nada más y hace que mucha gente se cierre.
Proponer quedar en el primer mensaje. Es demasiado pronto y suele leerse como prisa. Deja que primero haya conversación.
Insistir si no contestan. Un mensaje sin respuesta no es un rechazo personal: puede ser un mal día, mucho lío o que no le encajes. El segundo "¿hola?" no cambia nada, y el tercero espanta.
Y si te da vergüenza
Es lo más común del mundo, y por eso escribir por escrito ayuda tanto: tienes todo el tiempo del mundo para pensar la frase, nadie te ve dudar y, si no contestan, no ha pasado nada delante de nadie.
Un truco que funciona: escribe como hablarías. Léelo en voz alta antes de enviarlo. Si suena a anuncio o a currículum, bórralo y cuéntalo como se lo contarías a un amigo.
Qué esperar
Ni la mitad de los primeros mensajes reciben respuesta, y eso es normal para todo el mundo. No es una medida de tu valor: es cómo funciona esto. Cuantos menos mensajes mandes pero mejor pensados, mejor te irá.
En Vinka el primer paso es pedirle chat a alguien, y solo habláis si acepta. Eso ya filtra bastante: cuando alguien acepta, es porque le apetece hablar contigo. A partir de ahí, solo hace falta un mensaje fácil de contestar.
